El sol y nuestros ojos
De entre los rayos del sol, éstos son lo que tienen un efecto marcado sobre nuestros ojos:
• Los rayos ultravioletas (UV)
• Los rayos infrarrojos (IR)
• Los rayos visibles
Disponemos de mecanismos naturales de protección, como la contracción de la pupila y el cierre de los párpados. Sin embargo estos mecanismos no se activan a menos que los rayos visibles sean intensos y deslumbrantes mientras que no detectan los rayos invisibles (UV e IR). Es por tanto importante protegerse.
Una exposición prolongada a este tipo de rayos aumenta el riesgo de patologías como las cataratas, la DMAE…
Los ojos de los niños todavía no filtran suficientemente los rayos del sol, por lo que es primordial protegerles con gafas de sol adaptadas.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el deterioro manifiesto de la capa de ozono atmosférica amplifica la acción de los rayos UV sobre los ojos. Este fenómeno entrañará muy probablemente un fuerte aumento del número de cataratas en los próximos años.






